Mi corazón y mis emociones, 2da parte

 

Estas investigaciones interdisciplinarias permitieron la formulación de un patrón de conducta con tendencia a desarrollar la enfermedad coronaria, que denominaron comportamiento tipo A.
En el comportamiento TIPO A, hay un desorden alarmante en la manera de sentir, pensar y actuar; punto de partida para posibles desordenes cardiovasculares.
Actualmente, hay suficiente evidencia de que el tipo A, corresponde al Stress social y psicológico de la vida cotidiana, presentando reacciones fisiológicas fuertes:
1)Experimenta más fuertemente y por periodos más extensos altos niveles de estimulación simpática.
2)Repetidas estimulaciones de esta “reacción de defensa” (Patrón de cambios fisiológicos que moviliza el organismo para la acción) se han asociado con cambios cardiovasculares y bioquímicos perjudiciales para el corazón y los vasos sanguíneos.
3)La descarga de catecolamina por terminales nerviosas y la medula adrenal, es uno de los componentes de la respuesta de Stress que ha sido relacionada directamente con las enfermedades cardiovasculares.
Prevención Primaria:
En la prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares, se tienen en cuenta tanto los factores de riesgo de dimensión psicológica como los factores de riesgo de dimensión biológica.
En los factores de riesgo de dimensión biológica (presión alta, colesterol, tabaquismo, sedentarismo, etc.) la prevención primaria está a cargo del médico cardiólogo.
La prevención primaria de los factores de riesgo de dimensión psicológica estará a cargo del profesional de Psicocardiología, quien tomara en cuenta los 20 riesgos de tipo A que han sido tabulados en un test que evaluará a priori.
TEST 
Marque con una (X) aquellos ítems con los que se siente identificado y evalúe cada uno de la siguiente manera:
0: Casi Nunca
1: Pocas Veces
2: Unas veces sí, unas veces no
3: Muchas Veces
4: Casi siempre
Rasgos: 
1) Aburrimiento, cansancio, fastidio, tedio, ocasionados generalmente por disgustos o molestias. Ya en 1910, el cardiólogo Sir William Osler, lo tomó en cuenta como factor psi de incidencia en el riesgo cardiovascular.
2) Autoestima reducida, compensada con los éxitos: poseen fuerte impulso por dominar a los otros e igualar a sus superiores. Crean situaciones de competencia, presentando un sentido de debilidad e inseguridad interna. No aprecian sus logros y no pueden experimentar placer.
3) Cólera Reprimida: se ha descubierto que los niveles altos de potencial de hostilidad y cólera interna –en otras palabras, cólera reprimida- están en estrecha correlación con la rigidez en los vasos sanguíneos periféricos, causa de hipertensión que impone un esfuerzo enorme para el músculo del corazón, y es un factor de riesgo reconocido para las enfermedades de las arterias coronarias. Cuando aparece en los propios vasos coronarios donde se asocia a la formación de placas ateromatosas que estrechan estos conductos de abastecimiento vitales, existe un riesgo grave de ataque cardiaco mortal.
4) Competitividad con gran impulso a ganar: lo que realmente importa según Elliot, son las reacciones internas del organismo.
El exceso de reactividad es la pieza clave para detectar a aquellas personas que están en mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
5) Desatención de síntomas de dolor, fatiga cuando está inmerso en una tarea que ocupa toda su atención: mucha auto exigencia y poco auto cuidado. Entrenados para aplicar mayor fuerza a mayor adversidad, tanto hombres como mujeres a menudo sin darse cuenta caen en un estado de agotamiento, de un cansancio en el cual no reconfortan ni el sueño ni la comida. Hemos abusado largamente de nuestras reservas energéticas y ya el cuerpo no responde. No hay enfermedad manifiesta, pero esta fatiga predispone al terreno para que aparezca.
6) Fuerte reacción ante toda situación de conflicto: como si ello fuera una amenaza para su seguridad y su autoestima.
7) Impaciencia aumentada o urgencia en el tiempo: los sujetos tipo A, son adoradores del tiempo y reaccionan agresivamente contra aquellos que los hacen perder este “precioso” bien.
8) Esfuerzo continuo durante toda la vida: Esto justifica la propia existencia, ¡TENGO QUE SEGUIR, SI ABANDONO LA LUCHA, ABANDONO LA VIDA!
9) Expresividad en el habla: conversación fuerte, tanto en el volumen de la voz como en el contenido del discurso, producto de la combinación entre hostilidad y urgencia en el tiempo.
10) Hiperalerta y vigilante: rasgos interpretados como evidentes manifestaciones de hostilidad oculta o subyacente.
11) Indefensión: no recupera el sentido de sí, cualquier deterioro impacta; intolerancia a la inactividad.
12) Ira: como afirmación de la imagen frente a una injusticia frecuente, mantenimiento en el tiempo.
13) Irritabilidad: la frustración representa una amenaza para su necesidad de control.
14) La pérdida de tiempo: también es interpretada como una amenaza de control.
15) Habilidad Emocional: problemas matrimoniales o vinculares.
16) Lucha continua en un intento incesante de realización y triunfo: trabajo excesivo cada vez más en cada vez menos tiempo.
17) Opiniones rígidas: fijas, definidas. Intransigencia.
18) Problemas laborales, síndrome de Burn Out: cuando frente a tener que responsabilizarse por una tarea, surgen en el individuo sentimientos increpantes, incontrolables, como desorganizando su sentido de si. Surge así el stress laboral.
19) Tendencias autodestructivas: cigarrillo, café, pastillas auto medicadas.
20) Entrega al 100% a su vocación o profesión: descuidando los otros aspectos de su vida.
Sume la puntuación obtenida, si obtiene:
De 50 a 100 puntos, se aconseja tratamiento preventivo psicocardiologico
De 25 a 50 puntos, consultar para corroborar qué ítems puntuales inciden como factor de riesgo
De 10 a 25 puntos, incrementar la información como prevención
De 0 a 10 puntos, asegúrese de que los factores de riesgo de dimensión biológica estén bien
Perla B. de Marzano
Psicóloga- sexóloga
Psicocardióloga
4791.9856/ 15.4140.4875

El estudio más importante sobre la incidencia de los aspectos psicológicos en la Enfermedad Coronaria, observado en la práctica medica, fue el que realizaron los cardiólogos Friedman y Rosenman.

 

Estas investigaciones interdisciplinarias permitieron la formulación de un patrón de conducta con tendencia a desarrollar la enfermedad coronaria, que denominaron comportamiento tipo A.

En el comportamiento TIPO A, hay un desorden alarmante en la manera de sentir, pensar y actuar; punto de partida para posibles desordenes cardiovasculares.

Actualmente, hay suficiente evidencia de que el tipo A, corresponde al Stress social y psicológico de la vida cotidiana, presentando reacciones fisiológicas fuertes:

 

1)Experimenta más fuertemente y por periodos más extensos altos niveles de estimulación simpática.

2)Repetidas estimulaciones de esta “reacción de defensa” (Patrón de cambios fisiológicos que moviliza el organismo para la acción) se han asociado con cambios cardiovasculares y bioquímicos perjudiciales para el corazón y los vasos sanguíneos.

3)La descarga de catecolamina por terminales nerviosas y la medula adrenal, es uno de los componentes de la respuesta de Stress que ha sido relacionada directamente con las enfermedades cardiovasculares.

 

Prevención Primaria:

En la prevención primaria de las enfermedades cardiovasculares, se tienen en cuenta tanto los factores de riesgo de dimensión psicológica como los factores de riesgo de dimensión biológica.

En los factores de riesgo de dimensión biológica (presión alta, colesterol, tabaquismo, sedentarismo, etc.) la prevención primaria está a cargo del médico cardiólogo.

La prevención primaria de los factores de riesgo de dimensión psicológica estará a cargo del profesional de Psicocardiología, quien tomara en cuenta los 20 riesgos de tipo A que han sido tabulados en un test que evaluará a priori.

 

TEST 

Marque con una (X) aquellos ítems con los que se siente identificado y evalúe cada uno de la siguiente manera:

0: Casi Nunca

1: Pocas Veces

2: Unas veces sí, unas veces no

3: Muchas Veces

4: Casi siempre

 

Rasgos: 

1) Aburrimiento, cansancio, fastidio, tedio, ocasionados generalmente por disgustos o molestias. Ya en 1910, el cardiólogo Sir William Osler, lo tomó en cuenta como factor psi de incidencia en el riesgo cardiovascular.

2) Autoestima reducida, compensada con los éxitos: poseen fuerte impulso por dominar a los otros e igualar a sus superiores. Crean situaciones de competencia, presentando un sentido de debilidad e inseguridad interna. No aprecian sus logros y no pueden experimentar placer.

3) Cólera Reprimida: se ha descubierto que los niveles altos de potencial de hostilidad y cólera interna –en otras palabras, cólera reprimida- están en estrecha correlación con la rigidez en los vasos sanguíneos periféricos, causa de hipertensión que impone un esfuerzo enorme para el músculo del corazón, y es un factor de riesgo reconocido para las enfermedades de las arterias coronarias. Cuando aparece en los propios vasos coronarios donde se asocia a la formación de placas ateromatosas que estrechan estos conductos de abastecimiento vitales, existe un riesgo grave de ataque cardiaco mortal.

4) Competitividad con gran impulso a ganar: lo que realmente importa según Elliot, son las reacciones internas del organismo.

El exceso de reactividad es la pieza clave para detectar a aquellas personas que están en mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas.

5) Desatención de síntomas de dolor, fatiga cuando está inmerso en una tarea que ocupa toda su atención: mucha auto exigencia y poco auto cuidado. Entrenados para aplicar mayor fuerza a mayor adversidad, tanto hombres como mujeres a menudo sin darse cuenta caen en un estado de agotamiento, de un cansancio en el cual no reconfortan ni el sueño ni la comida. Hemos abusado largamente de nuestras reservas energéticas y ya el cuerpo no responde. No hay enfermedad manifiesta, pero esta fatiga predispone al terreno para que aparezca.

6) Fuerte reacción ante toda situación de conflicto: como si ello fuera una amenaza para su seguridad y su autoestima.

7) Impaciencia aumentada o urgencia en el tiempo: los sujetos tipo A, son adoradores del tiempo y reaccionan agresivamente contra aquellos que los hacen perder este “precioso” bien.

8) Esfuerzo continuo durante toda la vida: Esto justifica la propia existencia, ¡TENGO QUE SEGUIR, SI ABANDONO LA LUCHA, ABANDONO LA VIDA!

9) Expresividad en el habla: conversación fuerte, tanto en el volumen de la voz como en el contenido del discurso, producto de la combinación entre hostilidad y urgencia en el tiempo.

10) Hiperalerta y vigilante: rasgos interpretados como evidentes manifestaciones de hostilidad oculta o subyacente.

11) Indefensión: no recupera el sentido de sí, cualquier deterioro impacta; intolerancia a la inactividad.

12) Ira: como afirmación de la imagen frente a una injusticia frecuente, mantenimiento en el tiempo.

13) Irritabilidad: la frustración representa una amenaza para su necesidad de control.

14) La pérdida de tiempo: también es interpretada como una amenaza de control.

15) Habilidad Emocional: problemas matrimoniales o vinculares.

16) Lucha continua en un intento incesante de realización y triunfo: trabajo excesivo cada vez más en cada vez menos tiempo.

17) Opiniones rígidas: fijas, definidas. Intransigencia.

18) Problemas laborales, síndrome de Burn Out: cuando frente a tener que responsabilizarse por una tarea, surgen en el individuo sentimientos increpantes, incontrolables, como desorganizando su sentido de si. Surge así el stress laboral.

19) Tendencias autodestructivas: cigarrillo, café, pastillas auto medicadas.

20) Entrega al 100% a su vocación o profesión: descuidando los otros aspectos de su vida.

 

Sume la puntuación obtenida, si obtiene:

De 50 a 100 puntos, se aconseja tratamiento preventivo psicocardiologico

De 25 a 50 puntos, consultar para corroborar qué ítems puntuales inciden como factor de riesgo

De 10 a 25 puntos, incrementar la información como prevención

De 0 a 10 puntos, asegúrese de que los factores de riesgo de dimensión biológica estén bien

 

Perla B. de Marzano

Psicóloga- sexóloga

Psicocardióloga

4791.9856/ 15.4140.4875