¿Qué es la Psicoinmunoneuroendocrinología?

En las últimas dos décadas, las investigaciones demostraron que las neurohormonas regulan al sistema endocrino, y al inmunológico, formando un entramado que interviene en nuestras sensaciones, pensamientos y estados de ánimo. En esta nota, la Lic. Perla Marzano aborda el equilibrio y la salud desde un enfoque que incluye a la espiritualidad.

 

La P.I.N.E (Psicoinmunoneuroendocrinología) no es una disciplina única identificable, en realidad se trata de una “METADISCIPLINA”. Ejemplifiquemos para explicar: si el organismo recibe una agresión, ya sea física o psíquica, se producen cambios neuronales, inmunológicos, endocrinos, y psíquicos, que producen una determinada respuesta para conservar la regularidad de las funciones del organismo.

A medida que fueron apareciendo evidencias clínicas y experimentales que corroboraban la interrelación entre el sistema nervioso, el endocrino, el inmune y el aparato psíquico, de un enfoque simplista se pasó a un enfoque integrador, donde todo tiene que ver con todo: basta un cambio en uno de los sistemas para que cambien los demás.

Se destaca la multifuncionalidad del sistema inmune, debido a la gran cantidad de receptores que analizan los estímulos recibidos y los vuelcan a la red PINE, la cual realiza sus ajustes regulatorios. Estos ajustes pueden ser motores, sensoriales, sensitivos, hormonales, etc. Los cuales se traducen en respuestas conductuales.

Estas respuestas, tienden a mantener a la red PINE en equilibrio u homeostasis del organismo (constancia del medio interno).

El estado de salud, o mantenimiento de la homeostasis, es el resultado tanto de una correcta reactividad ante diferentes estresores internos o ambientales, como de una manifestación secuencial armónica de los ritmos funcionales biológicos.

Actualmente, el estudio más focalizado de la interacción bio-psico-social de la interacción a la que se refiere la PINE, se enriquece con el avance de la biología, las neurociencias, la psicología, la sociología y la física cuántica.

Si bien la PINE, se muestra como una oportunidad de trabajar interdisciplinariamente, también permite a los profesionales de la salud, desde su propia especialidad, tener una visión sistémica o integral del ser humano, donde se revaloriza la ética, tomando al paciente como un ser bio-psico-social familiar-espiritual-energético; un todo que es algo más que la suma de sus partes, para poder ayudarlo, no sólo a que no pierda su equilibrio homeostático, sino a que, además, incorpore su completud espiritual, los cuatro estados ilimitados: bondad afectuosa, ecuanimidad, alegría benevolente y compasión. Finalmente, como todo lo bueno del cerebro depende de su funcionamiento ordenado, que es el resultado de una intención, de una actitud mental, tranquila, en paz, la conciencia empieza a tener dominio sobre el cuerpo y, como dice Amit Goswami: “Cuando se expanden nuestros limites, nos sentimos felices…”

 

Perla Marzano

Psicóloga- sexóloga
Psicocardióloga
4791.9856/ 15.4140.4875
perleblanche2008@hotmail.com